Los seguros son una herramienta financiera fundamental para protegerte de riesgos que no puedes asumir por ti mismo. Pero el mercado está lleno de productos innecesarios que solo engordan los beneficios de las aseguradoras. En esta guía te ayudamos a distinguir los seguros imprescindibles de los que puedes evitar.

Seguros que sí necesitas

Seguro de salud (si no tienes buena cobertura pública)

España tiene uno de los mejores sistemas de salud pública del mundo, por lo que un seguro de salud privado no es estrictamente necesario para la mayoría de personas. Sin embargo, puede tener sentido si valoras la rapidez en consultas y pruebas diagnósticas, si tienes enfermedades crónicas que requieren seguimiento frecuente, o si tu empresa lo ofrece como beneficio a precio reducido.

Seguro de vida (si tienes dependientes)

Si tienes personas que dependen económicamente de ti (hijos, pareja sin ingresos, padres mayores), un seguro de vida es imprescindible. Su función es reemplazar tus ingresos si falleces. El capital asegurado debería cubrir al menos entre 5 y 10 veces tus ingresos anuales, más el saldo pendiente de la hipoteca si la tienes.

Seguro de hogar

Si tienes hipoteca, el seguro de hogar es obligatorio por ley (aunque no estás obligado a contratarlo con el banco). Pero incluso sin hipoteca, es muy recomendable. Cubre daños estructurales, incendios, inundaciones y responsabilidad civil si alguien se hace daño en tu casa. El coste es relativamente bajo comparado con el riesgo que cubre.

Seguro del coche (obligatorio)

El seguro a terceros es obligatorio por ley en España. Pero dependiendo del valor de tu coche, puede interesarte ampliar la cobertura. Si tu coche vale menos de 5.000€, el seguro a todo riesgo probablemente no compense. Si vale más de 15.000€ o es nuevo, el todo riesgo con franquicia puede ser una buena opción.

Seguros que probablemente no necesitas

Seguro de decesos

Cubre los gastos del funeral. Puede tener sentido para personas mayores, pero para alguien joven es difícil justificarlo. Si tienes ahorros suficientes, puedes cubrir ese gasto sin necesidad de pagar una prima mensual durante décadas.

Seguro de protección de pagos

Lo ofrecen los bancos junto a los préstamos para cubrir las cuotas si te quedas sin trabajo o te pones enfermo. Suelen ser caros en relación a la cobertura real y tienen muchas exclusiones. Tu fondo de emergencia cumple mucho mejor esta función.

Seguro de garantía extendida de electrodomésticos

Las garantías extendidas que te ofrecen en las tiendas cuando compras un electrodoméstico o un móvil casi nunca compensa. Estadísticamente, los aparatos electrónicos fallan en el primer año (cubierto por la garantía legal) o después de muchos años de uso cuando ya habrían sido sustituidos igualmente.

Seguro de viaje básico para destinos europeos

Si viajas dentro de la Unión Europea, la Tarjeta Sanitaria Europea (gratuita) ya te cubre la asistencia médica básica. Muchas tarjetas de crédito también incluyen seguro de viaje gratuito. Revisa lo que ya tienes antes de pagar por más cobertura.

Cómo ahorrar en seguros

  • Compara precios en comparadores online como Rastreator o Kelisto al menos una vez al año
  • Agrupa varios seguros en la misma compañía para obtener descuentos
  • Negocia con tu aseguradora actual mencionando que tienes ofertas mejores
  • Sube la franquicia para bajar la prima si tienes fondo de emergencia
  • Revisa anualmente si la cobertura sigue siendo adecuada a tu situación
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